Durante años, muchos agentes inmobiliarios han sentido que las redes sociales eran una obligación más que una herramienta. Estar presentes, publicar algo, mantener el perfil activo… pero sin saber muy bien para qué. Lo curioso es que, en un entorno donde todos están, pocos logran resultados reales. Y muchas veces no es porque falte contenido, sino porque falta estrategia.
Las redes se han convertido en una gran plaza pública donde todo el mundo habla, pero pocos escuchan. Algunos agentes publican porque toca, otros porque ven a la competencia hacerlo, y algunos porque creen que “hay que estar”. Sin embargo, la diferencia entre tener presencia y tener estrategia es la misma que entre aparecer y destacar. Y ahí es donde empieza a construirse la marca personal de verdad.