Nacida en Sabadell hace 52 años, Sol de Prado creció en una familia numerosa en la que aprendió, desde pequeña, el valor del esfuerzo, la responsabilidad y la unión familiar. Su padre, militar, y su madre, dedicada al hogar, fueron su ejemplo de compromiso y entrega, una herencia que hoy impregna su forma de entender la vida y su profesión.
Formada como Ingeniera Técnica Industrial en la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC), inició su carrera en el ámbito de la ingeniería, pero fue tras una etapa dedicada a la crianza de sus tres hijos cuando decidió dar un nuevo rumbo a su vida profesional y adentrarse en el sector inmobiliario. Desde entonces, ha consolidado una trayectoria de más de diez años en la que destaca por su ética, su capacidad de escucha y su compromiso con las personas.

